Mendigar Justicia


“Mendigar Justicia en la televisión es decadente… Todo el mundo hace marchas: aplauden, salen, gritan y nadie hace nada. Lo único que hacemos es mendigar justicia”. Esa frase le pertenece a Ivana, amiga del efectivo de la Policía Metropolitana que fue asesinado en la puerta de su domicilio en la localidad bonaerense de Avellaneda.

“Mendigar Justicia”, “Mendigar Justicia”, “Mendigar Justicia”, “Mendigar Justicia”… Definitivamente se trató de una frase muy fuerte que me hizo eco en la cabeza por largo rato. “Mendigar Justicia”. ¿Loco, no? En mi vida había escuchado esa unión de palabras y creo que tampoco me la olvidaré por el resto de mis días.

“Mendigar Justicia”. Cuanta bronca, impotencia, pero por sobre todo verdad que carga esa oración. Sinceramente me desesperanzó haberla conocido, aunque cierta parte de mi siente como que ya la conocía. Asumirla, claro, es otra cosa.

Pienso que las manifestaciones públicas y masivas de una sociedad han logrado mucho más que un puñado de legisladores o funcionarios en lo que a concreción de objetivos respecta. La gente en masa y sobre una avenida, por ejemplo, representaría lo que es el mercurio a lo largo del recipiente de vidrio que llamamos termómetro: su concentración y área de influencia que abarque, determinará el grado de animosidad que exista. Pero en el caso puntual de la Justicia, la historia o “tradición” nacional nos indica que hay que ser pacientes o, en su defecto, resignarse. Salvo, claro está, que una suma de dinero o intereses acelere la inclinación de la balanza (sin embargo cuando eso sucede nunca lo sabemos). Esto viene a colación porque a la fecha, se siguen juzgando a personajes que fueron partícipes o cómplices de verdaderos baños de sangre por estas pampas. Destruyeron familias, privaron de la libertad, torturaron,  o simplemente “hicieron desaparecer”.

Claro, es para celebrar y aplaudir de pie que se los juzgue con todo el peso de la ley y del articulado del Código Penal. No obstante, ¿tanto había que esperar para hacerlo? ¿No están siendo juzgados más por sus propias enfermedades que por la Justicia misma? ¿No están la mayoría de ellos sufriendo por el dolor que les traen sus cansados y avejentados cuerpos que por hacerse la idea de que deberán pudrirse tras las rejas? Si eso ocurre hoy en día con las bestias que se hicieron llamar Presidentes, ¿qué le queda esperar a aquel o aquella que por estos días perdió por culpa de la delincuencia a su esposo, hermana, vecino, amiga, hijo o conocido? ¿Se deben esperar cinco, diez o quince años para por fin mirar hacia arriba y decirle a ese esposo, hermana, vecino, amiga, hijo o conocido que ya puede descansar en paz porque su victimario recibió condena? Difícil, ¿no?

Realmente me cuesta imaginar a un funcionario público preocupado profusamente por los hechos delictivos y por la pérdida innecesaria de vidas. Me lo imagino en su despacho, atendiendo asuntos de agenda; reunido, mirado los medios desde su tableta electrónica y hablando por teléfono. También me cuesta imaginar a un juez compenetrándose en las causas: Me imagino a los meritorios apilando expediente tras expediente en su juzgado y en el medio de eso, ese juez también debe mirar los medios desde su tableta electrónica, reunirse y hablar por teléfono. Los apellidos de esas causas son muchos. Tantos, que pasan a ser una formalidad; un trámite judicial.

En el medio de todo esto, la gente sale, aplaude, se manifiesta y “hace ruido” de tanto en tanto, pero nada parece afectar tanto al funcionario como al juez. Solo es eso: ruido y una calle o avenida menos para circular cuando salga de su oficina o despacho.

“Mendigar Justicia”. Me muerdo los labios y agacho la cabeza pero es así. Odio dar por sentado algo que hasta parece abstracto pero es así. Lamentablemente es así.

Cuanta razón tenes Ivana. Esa es la frase; esa es la palabra para describir el estado actual de este flagelo llamado inseguridad. Solo le queda a uno “Mendigar Justicia” para poder hallarle un poco de paz a la persona que fue forzada a irse repentinamente de este mundo…

2 comentarios

Archivado bajo Sensaciones

2 Respuestas a “Mendigar Justicia

  1. Muy bueno. Me gustó. Bien escrito y te deja algo…
    Buen post, permitime de ahora en adelante utilizar la frase/concepto “Mendigar justicia”.

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